domingo, 14 de diciembre de 2014

Meada tímida, corazón ardiente.

Podréis pensar que soy un monstruo, pero la mejor forma que tengo de demostrar mi amor a alguien es meándole encima.
Desde hace tiempo, quizás desde siempre sufro de lo que me gusta denominar "meada tímida". Cuando estoy en un mismo baño con una persona o incluso si siento la voz de esa persona detrás de la puerta me es imposiblee miccionar. Salvo que haya bebido mucho alcohol.
He buscado un poco en internet y parece ser que hay una patología para describir esto, se llama " Pauresis" o "Síndrome de la vejiga tímida" (casi acierto). No me preocupa demasiado.
Cuando puedo miccionar sobre una persona a la que realmente tengo afecto significa que confío en ella y mis sentimientos son puros. Mi esfínter se relaja y empiezo a repartir amor.
Hombres, no toméis mi riego como un acto de superioridad, sino como un acto de amor único <3