martes, 14 de mayo de 2024

Cuento para dormir a niños flamencos.


Érase una vez, en un encantador pueblito rodeado de prados verdes y montañas altas, un niño llamado Marcos.  Era curioso y siempre estaba buscando nuevas aventuras. Un día, mientras exploraba el mercado del pueblo, conoció a Marina, una dulce ancianita que vendía hierbas y remedios naturales.

Marina le dio a Marcos un antiguo disco de vinilo y le dijo: "Aquí tienes algo mágico, querido niño. Es la música de un cantante llamado Manzanita. Te ayudará a encontrar tu camino".

Marcos regresó a casa emocionado y puso el disco en el tocadiscos. Desde las primeras notas de "Verde que te quiero verde", Fue entonces cuando sintió que algo especial sucedía. Cada canción de Manzanita era como un cuento de hadas, lleno de alegría y enseñanzas.

Con paciencia e interés, Marcos exploró las melodías de Manzanita. Descubrió canciones como "El Trovador", que hablaban sobre el valor de seguir los sueños y escuchar al corazón.

Con el pasar de los días,  encontró en la música de Manzanita un lugar donde refugiarse en los días grises y una melodía alegre en los días felices. A través de las canciones, aprendió lecciones importantes sobre la vida y el amor.

Y así, con la ayuda de Marina y la música mágica de Manzanita, el pequeño Marcos creció feliz y lleno de alegría. Descubrió que la verdadera belleza de la vida estaba en los pequeños momentos de felicidad y en las canciones que llenaban su corazón de alegría.

Además entendió que su amor por la música de Manzanita era más que un simple gusto; era un símbolo de su propia madurez y crecimiento personal. Y mientras se quedaba dormido escuchando las canciones de Manzanita, Marcos sonrió, sabiendo que siempre tendría la música para guiarlo hacia la felicidad y así fue como se durmió, sabiendo que en los brazos de la música, siempre encontraría su hogar.



Reflexiones en el Vacío: Palabras Sin Destino




Es 2024,  el dilema existencial de esta bloggera es decidir entre la filosofía y el humor para iluminar la pantalla de sus lectores perdidos en el vasto océano de la web.

Hoy, me encuentro frente al teclado, debatiéndome entre dos caminos divergentes: ¿debería desatar mi lado filosófico, explorando las profundidades del ser y la existencia, o debería optar por el humor, esa arma infalible para arrancar una sonrisa incluso en los momentos más sombríos?

Después de una breve reflexión, decido seguir el consejo del caos y dejar que mis dedos tecleen libremente, guiados por la musa impredecible que siempre me ha acompañado. ¿Quién necesita un plan cuando se tiene el poder de la improvisación?

Y en un guiño travieso hacia mi propia mente, decido incluir una fotografía, porque, ¿qué sería de un buen post sin un toque visual que atrape la mirada del espectador? ¡Je-je-je!😆



sábado, 11 de septiembre de 2021

 <p>Things humans love:</p>

  <ul>
    <li>money</li>
    <li>sex</li>
    <li>money for sex</li>
  </ul>
 

jueves, 14 de mayo de 2020

Lámparas y señores.

Estaba buscando nuevos puntos de luz para mi casa, con esto del confinamiento empiezas a darte cuenta de detalles insignificantes que antes pasaban desapercibidos; esta alfombra es demasiado oscura, necesito perchas nuevas, no tengo lavabo, duermo en el suelo... ya sabéis, ese tipo de banalidades.
El caso, me dispongo a buscar en Google y esto es con lo que me encuentro:

Un señor trepando por el cable que podría realizar
yo misma con todos los cartones de papel higiénico
que tengo. No parece muy seguro.

Otro señor que no sé si es demasiado pudoroso
o demasiado exhibicionista. No me gustan las
personas indecisas, creo que tampoco las lámparas indecisas.

    
Admito que esta tiene su gracia, pero la idea
de tener que pisar un zurullo cada vez que
necesite algo de luz me parece aberrante.
   
Creo que alguien tiene la equivocada idea de
que las lámparas deben ser señores. Argh.
 
Una lámpara de auténtico plumón de oca
¿Eso no era para los edredones?
Esta la vi en Ebay, el vendedor
era un tal Elon Musk. Quién sabe si
esa cosa tiene vida propia.


En fin, tengo  unas cincuenta pestañas abiertas en mi navegador y todas tienen lámparas que no me gustan. Voy a recurrir al clásico que nunca falla: las velas.


 Mierda, ¿alguien tiene un mechero?












jueves, 16 de abril de 2020

39 GRADOS

39ºC. Creo que lo he apuntado todo; lo necesario y los caprichos. Quizás más antojos que artículos imprescindibles.
39ºC. Mascarilla, guantes y perfume Chanel. Nunca se sabe.
39ºC. Llego al supermercado. También llegan cuatro ancianos en pantuflas.
39ºC. Te veo al fondo, sección panadería. Y yo con estos pelos.
39ºC. Necesito una hogaza. Necesito verte.
39ºC. Te tengo en mi lista, vámonos. Nos vamos sin pan.
39ºC. ¿Dónde creéis que vais? La hemos cagado
40ºC. Somos uno. Tú, el policía y yo, y, probablemente cuatro ancianos en pantuflas.
No hay nada más egoísta que el amor.

viernes, 16 de noviembre de 2018

¿Mi pareja me pone los cuernos?


Si te has planteado esto alguna vez, la respuesta es .
Pero si aun tienes algún atisbo de esperanza puedes realizar este test para descubrir si realmente es así.

FIRULAIS ES MÁS GUAPO QUE TÚ


TU PAREJA ES HUMANA


.
ANOCHE NO TE LAVASTE LOS DIENTES


FIRULAIS TIENE LOS DIENTES MÁS BONITOS QUE TÚ


TU PAREJA SIEMPRE LLEGA TARDE DEL TRABAJO


TU NOMBRE ES POLICARPIO


HAY PURPURINA EN TU SOPA


BEBES CRUZCAMPO

SU CONTRASEÑA TIENE 21 CARACTERES DE LOS CUALES 12 SON SÍMBOLOS


ESTE ES TU HIJO

 
De 1 a 3 respuestas positivas: Te han puesto los cuernos pero tampoco es para tanto, la vida sigue, la gente avanza, hay palomitas en la despensa. 

De 3 a 7 respuestas positivas: No solo te han puesto los cuernos si no que además ha sido con alguien muy cercano a ti. 

De 7 a 10 respuestas positivas: Ni siquiera te plantees pasar por debajo de la puerta de Brandemburgo.


 Sois todos cornudos, gracias por la atención.


jueves, 15 de noviembre de 2018

El burro y la tostada.

Había una vez, en un pequeño pueblo no muy lejos de una gran ciudad, un hombre que tenía dos hijas. Una de ellas se llamaba Mari Luz por haber nacido al despuntar el alba, la otra, más joven que la anterior, se llama Selene por haber nacido ella al filo de la media noche.
Eran humildes pero felices, aunque faltara el pan sobre sus mesas nunca faltaba la alegría en sus rostros.
Mari Luz tenía la costumbre de ir por agua a la fuente todas las mañanas y era bien sabido por los habitantes del lugar que no solo era agua lo que buscaba, pues al lado de esa fuente había una casa de piedra, con cientos de flores a su alrededor en la que vivía un apuesto muchacho. Ambos intercambiaban tímidas miradas cada mañana. 
Una noche, viendo que su hermana no volvía a casa como de costumbre, Selene fue a buscarla a la fuente. Allí una anciana le dijo que la había visto entrar a la casa del joven. Selene llamó a la puerta pero nadie respondía, así que decidió rodear la casa y entrar por detrás. Poco antes de entrar percibió una verja bastante oxidada tras la que se oían ruidos. Era muy atrevida y la saltó, una vez dentro encontró un animal, ¡era un burro!. El pollino le resultó tan bonito que no pudo evitar acariciarle. El burro en ese instante comenzó a hablar. Selene no podía creer lo que escuchaba. 
-¿Habré perdido el juicio?. Se preguntaba.
El burro le dio las gracias por sus caricias y le pidió un favor: quería una tostada muy calentita.
Maravillada ante el acontecimiento no pudo hacer más que dirigirse a su casa para calentar un poco de pan en su cocina. Era la última rebanada, pero la ocasión bien lo valía.
Se dirigió de nuevo a la casa y alimentó al burro con el pan tostado que cuidadosamente había tapado para que no se enfriara. Después de eso estuvieron conversando hasta la madrugada. 
Alarmada se fue corriendo y descubrió en la puerta de la bonita casa de piedra el cuerpo sin vida de su hermana Mari Luz, que había sido degollada por el esquivo muchacho que tanto la observaba.






RECORDAD: No perdáis vuestro tiempo hablando con burros.